27/7/13

Baristas, expertos en la sofisticación cafetera

Hace algo menos de un mes, paseando por Camden Town, pedí un café para llevar en un puestecito que allí había. Cuando, en un abrir y cerrar de ojos, y con un suave movimieno de muñeca.... tachaaan! El barista me preparó esta obra de arte con la técnica de latte art
A raíz de ese momento, he estado investigando sobre este arte. Os cuento lo que he descubierto: 
Aunque parezca mentira, no es lo mismo tomarse un café en una taza de porcelana, que hacerlo en un vaso de caña, como tampoco lo es el sabor de un café con leche caliente añadida sin más que un café con espuma de leche sutilmente  mezclada sobre un shot de espresso. El café, ese indispensable en la mayoría las rutinas vitales, se sofistica por momentos y ya no todo vale. Y de esa sofisticación nace una nueva profesión: la del barista.

Un barista, palabra cómo no italiana, es un profesional del café, un sommelier del espresso, y también un especialista que cada vez más hosteleros reclaman. Un barista sabe el punto exacto de la preparación del espresso y cómo conseguir un buen café filtrado, así como técnicas y trucos para la vaporización de la leche y detalles sobre el tostado del grano de café. Algunos, además, están entrenados en el noble oficio del latte art, es decir, la decoración de cafés con leche, conocidos internacionalmente como caffè latte.

Y ojo, los franceses, que siempre van por delante en esto de la exquisitez y la elegancia, organizan anualmente en Niza una competición de mundial de latte art. En la de este año el tercer puesto fue para el español Miguel Lamora, que trabaja en el Talkhouse coffee de Londres, café que si estás por la capital inglesa no te puedes perder (lo digo por experiencia propia).