10/3/12

Sensato o imposible

Una cosa es admirar el calzado como si fuese una escultura, una obra de arte y otra muy diferente es llevarlos. En la presente edición, París nos ha ofrecido un buen número de propuestas que acompañaban sus looks de zapato planoChloé, Balenciaga e Isabel Marant han optado por la comodidad y (de algún modo) han sacrificado estilizar la figura en pos de sobrevivir al día a día en el asfalto. De cualquier forma, desgranamos los ingredientes que definen los modelos más especiales de estos días:



Recordando Versalles: Marc Jacobs fue el primero en adoptar la tendencia en New York Fashion Week. El diseñador americano planteaba fantasiosos zapatos "pilgrim". Calzado afrancesado basado en los patrones del mocasín que incorpora broches xxl en pavé de cristales imitando los modelos de la corte de Louis XIV. Stella McCartney retoma el mismo espíritu en París con un modelo menos barroco y un tanto más funcional, de cuero negro con suela de goma y punta afilada.


Pura kriptonita: en su última colección para Yves Saint Laurent (ya es oficial que Hedi Slimane tomará el relevo), Stefano Pilati se despide de la maison francesa con unos zapatos de color verde esmeralda que harían vulnerable al mismísimo Superman. ¿Lo mejor? el tacón con espejos a modo de prisma.


Icy, icy: Karl Lagerfeld se suma a la tendencia y utiliza formas minerales para dar lugar a los tacones escultura de efecto hielo de Chanel. En su caso, los prismas transparentes aportan esa sensación de andar volando 12 centímetros por encima del suelo.


La plataforma suspendidaSarah Burton es una de las pocas que se anima a presentar diseños imposibles. Las aplicaciones con plumas de avestruz, el pelo rizado de cabra de Mongolia y las capas de organza en colores empolvados traspasa los etéreos vestidos de Alexander McQueen alcanzan a una serie de sandalias y botines que dejan la base del pie desafiando las leyes de la gravedad.


Wild, wild west: hay quien pueda pensar que Isabel Marant resulte en exceso recurrente con lainspiración cowboy. Sin embargo, la diseñadora siempre encuentra un modo de declinar la tendencia buscando nuevas directrices aportando un punto de vista diferente. Con su paleta de colores candy, sus looks del Lejano Oeste funcionan a las mil maravillas y los botines de punta afilada de forajido del desierto, también.


El zapato sensato: la colección de Balenciaga sorprendió porque Nicolas Ghesquière se atrevió a casar sus looks sci-fi y vestidos de cortes Kimono con sudaderas 80´s que incluían guiños a Star Trek y la seriografía de Iron Maiden. Las chicas it de la casa francesa no necesitan subirse a las alturas y el diseñador se decanta por un calzado razonable de aspecto ergonómicocon cuña invertida y punta afilada.


Print mix: del mismo modo que Sarah Burton utiliza los mismos materiales nobles para el vestido y el calzadoMarco Zanini de Rochas se apoya en las cerámicas del artista sueco Wilhelm Kage – Miuccia Prada lo hizo con anterioridad– en su largos vestidos de silueta tulipán y en unas sandalias con tacón chunky estampado y tiras en piel de pitón.


Máxima curvatura: Akris propone un zapato negro, aparentemente sencillo, sin adornos ni florituras. La clave radica en el modo en que la firma tensa su tacón de aguja hasta convertirlo en una garra de formas imposibles. Un modo diferente (más elegante, menos casual) de abarcar la ergonomía. 

Y finalmente, Loewe también explora la curvatura en la base del calzado. Sin embargo Stuart Vevers opta por un diseño más estable, con cuña y puserilla, en un lujoso patchwork de piel de pitón. 






fuente: vogue.es