15/11/13

Curvy girl

Algunas de vosotras recordaréis la polémica sobre las tallas de las tiendas que nos ocupó hace unos años, que derivó en esa extraña clasificación entre manzanas y peras y en promesas de tallas razonables y ropa para todos los cuerpos, pero que finalmente quedó en poco. Ahora que Violeta by Mango vuelve a poner sobre la mesa el tema de las tallas grandes, me pregunto por qué le cuesta tanto a las marcas ampliar tallaje o dedicar una línea a lo que ahora se llama curvy.

Porque para muchas marcas las "gordas" no existen, al igual que las embarazadas, las bajitas o las que calzan más allá de un 42. Será cuestión de mercado, de números o de pereza, pero hay ciertos colectivos a los que la moda parece vedada o al menos, con alguna que otra barrera para llegar a ella. Paradojicamente, estos colectivos reclaman y demandan más atención de las tiendas para poder adquirir sus productos. ¿Qué falla entonces?


Las tallas grandes siempre han sido las gran abandonadas de la moda de calle, con prendas que echaban más años encima que ayudar a quitar kilos, dejando a un lado totalmente las tendencias y condenando a vestirse con una versión mejorada del saco con agujeros para los brazos. Afortunadamente, actualmente las tallas grandes desfilan hasta en la pasarela, como es el caso de Marina Rinaldi.


Como sucede con todo lo que se sale de lo que se ha establecido como normalidad, además de tirando a feo, la ropa de tallas grandes suele ser cara, lo cual tampoco ayuda mucho a seguir las tendencias si se quiere mantener sano el bolsillo. Asos, H&M, Primark o Forever21 son buenas opciones para encontrar a un precio asequible lo que seguro andas buscando: ropa como la de las tallas stándar, pero solamente un poco más grande.


Porque los diseñadores, cuando quieren, saben hacer ropa curvy. Si no, fijaos en Adele vestida por Jenny Packham (si si, la misma que vuelve loca a la Middleton) o Burberry.


Porque tenemos muchos referentes estilisticos en moda curvy, ya sean celebrities o egobloggers, aunque creo que se da una imagen deformada asignando esta etiqueta a chicas que simplemente tienen una talla 40 o 42 a lo sumo. De modo que las auténticas curvy vuelven a quedarse fuera de esto.

Veremos como le va la aventura a Mango, y si Inditex, que por ahora no ha movido ficha, se decide a entrar en el segmento.