24/1/14

¿Los estados civiles condicionan las relaciones de amistad?

En sólo unos minutos su vocabulario cambió de manera definitiva. Pasó de hablar en singular, a que el plural guiase sus pasos. “Nosotros hoy nos quedamos en casa, no salimos a cenar”. Esa fue la primera vez que escuchaste la palabra que lleva tras de sí, un nuevo estado civil: “nosotros”.

Tu amiga/o había desaparecido en un torrente de palabras escritas al unísono. Ya nunca más la escuchaste hablar en singular, ni tampoco la volviste a ver a solas en las cenas de grupo.


En ocasiones parece que la vida es una competencia por ver quién tiene el mejor estado civil del mundo. 
A mi, personalmente, me sacan de quicio las personas que hablan de su estado civil como si fuera mejor que el de los demás. La que tiene pareja y desprecia o mira con pena a la gente que no la tiene. 


Si las amistades son los hermanos que escogemos en la vida adulta, ¿seleccionamos quienes forman parte de nuestro entorno por compartir el estado civil? Las diferentes etapas de la vida acercan a las personas en las situaciones comunes y los sentimientos similares.

Reconozco que no entiendo esos cambios drásticos de las personas cuando pasan de un estado civil a otro, no comprendo que si hacía unas semanas estar con tus amigos te colmaba, ya no lo necesites nunca más. Pero, sin duda alguna, admiro a esas personas que con pareja saben disfrutar de todos los planes. La vida es más rica cuando añades y no cuando suprimes. 


Son muchas las universidades y los psicólogos que han realizado estudios acerca de quiénes son más felices: los solteros o los casados. La balanza de la felicidad se inclina a la vida compartida en pareja. Sin embargo y como ya afirmaba el filósofo Bertrand Russell, autor de La conquista de la felicidad: “La felicidad depende, en parte de las circunstancias, y en parte, de uno mismo”. 

Vivir siguiendo los latidos de tu corazón, ya sea por alguien o por la vida. Parece que hay unanimidad en que estés soltera, casada, divorciada y hasta viuda, el estado civil ideal es la felicidad.